Espacios
primitivos, perdidos en el tiempo. Islas montaña surgidas en mitad
del océano de clorofila que es la Gran Sabana venezolana.
Lugares mágicos que guardan los secretos y la espiritualidad de los
pueblos pemón.
Universos inexplorados motivo de curiosidad científica.
Así es el mundo encantado del caos orográfico que forman los
tepuyes, uno de los pocos paraísos que afortunadamente todavía
permanecen inalterados.
Información
sobre la memoria
A las 12.30 del sábado 20 de septiembre de 2003 el vuelo IB 6703 salió
del aeropuerto Madrid Barajas rumbo a Venezuela. Entre los pasajeros, 5 miembros
del grupo GET: Carlos, Ángel, Antonio, Roco y Jose, se embarcan con el
objetivo de ascender al más alto de los tepuyes venezolanos, con 2810
m. de altitud y máxima cota de la Guyana: el tepuy Roraima. Ésta
es la historia de su viaje.